Según versiones, el guardia intentó callar al cliente y, al momento de exigirle que bajara la voz, le disparó en el estómago.
Otros dijeron que Casalinovo Frías, de 28 años, se negó a una orden del seguridad de quitarse la gorra que llevaba.
El joven dejó en la orfandad a una niña que, supuestamente, reside en Estados Unidos.
Se informó que el guardián no es empleado directo de EDE-ESTE sino de una compañía privada.
La oficina comercial de EDE-ESTE está en el segundo piso de Megacentro, en la Avenida San Vicente de Paúl esquina Carretera Mella.

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